Derechos de la persona tutelada

Derechos de la persona tutelada

El objetivo de FECLEM es defender los derechos de las personas a su cargo, entre ellos el derecho al voto, a la propia imagen, a la vida digna, al trabajo, a la vivienda, a  heredar o a participar activamente en la vida social. Como fin último, la Fundación protege el derecho a recuperar la capacidad.

La modificación de capacidad tiene que ser entendida como una fórmula de apoyo a la persona vulnerable que permita defender sus derechos cuando ella no es capaz. Tiene que nacer de una causa
real y objetiva, encaminada hacia el beneficio de la persona. Por ello, las figuras de guarda y protección son fórmulas finitas, que no deben de prolongarse más de lo necesario. Para la Fundación, la modificación de la capacidad de obrar a causa de una enfermedad mental nunca será una medida permanente, ni que se tome por cuestiones de otra índole como pueden ser para propiciar el  acceso a un recurso o porque la persona tenga necesidades económicas. La tutela es garantía de protección de derechos, única y exclusivamente para aquellos casos en los que lo dictamine un Juez.

Derecho al voto
Hasta la aprobación el 5 de diciembre de la Ley Orgánica 2/2018, siguiendo los criterios de la Convención de la ONU de las personas con discapacidad de 2006, y la obligatoria adaptación a la
normativa del ordenamiento jurídico español, podían ejercer el derecho al voto aquellas personas con la capacidad modificada si la sentencia no especificaba que se las privara de ello. En los 18
años de vida de la Fundación FECLEM, han pasado por la Entidad 1.261 personas que han necesitado apoyos y protección. De ellos, el 72% tenía derecho al sufragio.
Aquellas personas que estaban privadas de él pero querían ejercerlo, disponían de un servicio de asesoramiento legal desde la Fundación que se ocupaba de requerir judicialmente la recuperación de la capacidad en este ámbito. En 2018, hasta la publicación de la Ley, se recibieron 6 peticiones cuyas resoluciones fueron positivas.

De las tutelas que se ejercen actualmente, podían ejercer el derecho el 61%. El resto, el 39% de los tutelados, no podría haber votado si no se hubiera aprobado la Ley Orgánica 2/2018, del Régimen Electoral General para garantizar el derecho de sufragio de todas las personas con discapacidad.

Derecho a contraer matrimonio
Empoderar a una persona tutelada implica dejar que tome decisiones sobre su vida. Por ese motivo, siempre que la Fundación ha estimado beneficioso el formalizar una relación, ha apoyado al tutelado en esta decisión tan personal. En los últimos 4 años, 3 han contraído matrimonio y 1 se ha unido en pareja de hecho.

Derecho a elegir sobre su imagen
Cuando una persona tutelada quiere aparecer en una red social, en las fotografías de una excursión o en una entrevista en la televisión, la pregunta no debe de ser si un tercero se lo permite, sino
si esta persona quiere hacerlo y toma la decisión con la madurez suficiente para entender para qué se va a utilizar su imagen. Ser vulnerable no significa no poder tomar decisiones. La Ley Orgánica 1/1982, Derecho al Honor, a la Intimidad, y a la Propia Imagen, ampara su capacidad de decisión.

Luis Ignacio García Vidal
Gerente de FECLEM

Escribe una respuesta

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Introduzca el valor que falta en la siguiente operación *